En Viajes Largos

Martes, 19 Agosto   

Viajar de costa a costa obliga a dormir dentro del autobus. Lo mejor es disponer de una almohada para apoyarse en el respaldo del asiento. A veces, los autobuses van ocupados a la mitad y es posible disponer de un asiento doble. En caso de llenarse de pasajeros, siempre cabe el recurso de descalzarse o, descaradamente, ocupar ambos asientos para ahuyentar al nuevo viajero, que preferirá buscar otra butaca.

Por otra parte, los viajes nocturnos en autobus son muy útiles para recorrer distancias durante la noche y ver las ciudades por la mañana. Además, se ahorra el pago de alojamiento y albergues. El aseo se puede realizar en el interior de los lavabos de las estaciones de Greyhound, que suelen estar limpias.